El proyecto consiste en la reforma de los sectores 4 y 6 de la Facultad de Medicina para destinarlos a laboratorios de investigación biomédica.
Adecuación al Entorno// La configuración estructural del edificio existente ha permitido implantar 8 laboratorios independientes, distribuidos en cuatro plantas alrededor de un núcleo central de comunicaciones verticales. La quinta planta se consolida como un espacio de reserva estratégica para futuras ampliaciones. Todas las unidades se han distribuido bajo un mismo criterio tipológico: un gran laboratorio diáfano volcado hacia la fachada, un pasillo distribuidor interior y una pastilla central que agrupa las diferentes salas de soporte técnico.
Organización y Esquema// El edificio se estructura en un volumen rectangular que comprende planta baja y cinco plantas piso. El corazón del proyecto es un vestíbulo central de gran presencia, común a todos los niveles. Manteniendo este esquema originario, los paquetes de laboratorios se disponen a ambos lados de este vacío central. Esta configuración se repite de la planta segunda a la cuarta, mientras que la primera planta absorbe, además, el área de administración central. La planta quinta se mantiene completamente libre como reserva de crecimiento futuro. La conexión vertical se resuelve de manera fluida mediante el núcleo de escaleras y ascensores adyacente al vestíbulo.
Singularidad y Carácter// Ante un programa funcional altamente homogéneo, se ha optado por aportar identidad a cada nivel mediante el diseño cromático de los paramentos verticales. Cada planta y sus espacios vinculados se reconocen fácilmente a través de un código de color propio que funciona como sistema de orientación (wayfinding). Asimismo, el vestíbulo central actúa como elemento singular gracias a un tratamiento gráfico de identidad visual que refuerza el carácter institucional del centro.
Criterios de Sostenibilidad// Al tratarse de una intervención en un entorno sanitario activo, se ha priorizado la minimización de residuos y del impacto acústico. Se han utilizado sistemas de división en seco de forjado a forjado que eliminan el uso de agua y optimizan los plazos de ejecución. Los revestimientos apuestan por materiales prefabricados de alta durabilidad, manufacturados en taller para reducir al máximo los desechos en obra. Este montaje en seco simplifica la manipulación, optimiza la coordinación de industriales y reduce la maquinaria necesaria. A nivel ambiental, las ventanas practicables garantizan una ventilación natural eficiente. La colocación de las áreas de trabajo en contacto directo con la fachada asegura un aprovechamiento máximo de la luz natural, reduciendo drásticamente el consumo energético.




