La intervención se realiza en un edificio novecentista del arquitecto Joan Rubió i Bellver, del 1921, con aspecto de Masía Catalana de gran interés arquitectónico. Se encuentra en el extremo oeste del Parque Hospitalario Martí y Juliá de más de 100.000m2 de superficie. El edificio se concibió con un porche en planta baja, en la fachada sur con vueltas sobre columnas cerámicas y grandes ventanales. El edificio se distribuye de forma simétrica en un volumen central y dos alas laterales. El volumen de planta piso y segunda sube en la parte central del edificio con cubierta cerámica a dos aguas. Se realizó una ampliación en la zona este, que es dónde se plantea el nuevo acceso principal, siempre con vistas de referencia al edificio principal con toda la parte más pública y administrativa del centro.
Adecuación al entorno // El proyecto plantea la reforma interior de un edificio catalogado dentro del Plan Especial de Protección del Patrimonio Arquitectónico. Con el fin de preservar la identidad histórica y la imagen paisajística del Parque Hospitalario, la intervención en la fachada es mínima y de un respeto absoluto hacia lo existente.
Organización y Esquema // El programa se distribuye verticalmente optimizando las necesidades de investigación y administración:
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Planta Baja (Investigación y Dirección): El sector este acoge el área de recepción y administración, vinculada a la sala de juntas y los servicios. Hacia el norte, un pasillo conduce a los despachos de gerencia y dirección, que comparten una sala de reuniones. Los laboratorios de investigación integran zonas de trabajo administrativo y se apoyan, en la franja norte, en salas de soporte altamente especializadas (salas de PCR, microscopía, congeladores, cámara frigorífica y salas multifuncionales). Al fondo de la planta se sitúan la cocina de laboratorio y el acceso directo a la sala de residuos.
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Planta Primera (Espacios Diáfanos y Conexión Exterior): Se articula mediante un eje central de circulación este-oeste. La banda sur aloja el núcleo de comunicación vertical y un área de trabajo diáfana que se abre a una gran terraza sur. La zona norte actúa como un cojín ambiental mediante dos patios interiores a los que vuelcan dos despachos privados. El sector central da acceso a un segundo espacio abierto vinculado a la terraza norte, mientras que el extremo noreste se reserva para las oficinas del CEIC (Comité de Ética de la Investigación Clínica). Las galerías técnicas para las instalaciones y el archivo general ocupan los extremos este y oeste.
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Planta Segunda y Bajo Cubierta (Administración y Servicios Técnicos): El segundo nivel dispone de un espacio de trabajo operativo al sur y de tres despachos independientes al norte. El espacio bajo cubierta se habilita íntegramente como galería técnica para centralizar las instalaciones.
Singularidad y Carácter // La singularidad del proyecto radica en el diálogo arquitectónico y la tensión formal que se genera entre la piel del edificio novecentista original y la intervención interior contemporánea, convirtiendo al conjunto en un equipamiento científico de vanguardia con una fuerte identidad institucional.
Criterios De Sostenibilidad // Se da respuesta a la eficiencia energética mediante la sustitución completa de las carpinterías originales por cerramientos de alto rendimiento y mejores capacidades de aislamiento térmico. Asimismo, el mantenimiento de los grandes ventanales históricos garantiza una excelente captación de luz natural, creando espacios de trabajo muy luminosos y minimizando el uso de la iluminación artificial.




