Reforma del Hospital de Figueres y Jardín Terapéutico Bernat Jaume (Girona)

Fecha: 2017-2020
Reforma : 1.200 m²
Promotor: Fundació Salut Empordà
Realizado con metodologia BIM

El Hospital de Figueres ha aumentado anualmente el número de pacientes que atiende en el servicio de rehabilitación y por tanto requiere un espacio más grande para realizarlo correctamente. Hay que sumar a la insuficiencia progresiva del espacio, la poca versatilidad que limita la actuación de los profesionales que trabajan. El planteamiento es la realización de la reforma por fases, empezando por la rehabilitación, consultas y quirófanos. Asimismo, se incorpora un jardín terapéutico: un espacio exterior diseñado para dar respuesta a las necesidades físicas, psicológicas, sociales y espirituales de las personas ingresadas, ayudándolas a mantener el contacto con la realidad y proporcionando bienestar psicofísico a todos los usuarios (pacientes, familiares y profesionales sanitarios).

Adecuación al Entorno// La nueva ubicación plantea mejoras como el circuito de acceso directo del paciente desde el exterior y la entrada de luz natural directa a la sala de rehabilitación. A la vez, la actuación contempla la reforma de un espacio anejo para ubicar
cinco consultas.

Organización y Esquema// La relación directa con la entrada del hospital optimiza los recorridos de los usuarios. A la vez, la buena disposición de los espacios diferencia los recorridos internos de personal y del público, asegurando la no interferencia entre ellos.

En la reforma del bloque quirúrgico se actúa en el interior, reorganizando los almacenes y zonas anejas, pero sin variar el esquema y circulaciones actuales que ya funcionan.

Singularidad y Carácter// El proyecto tiene como protagonista un espacio central amplio para la realización de ejercicios. Funciona como punto neurálgico del gimnasio, desde donde centrifugan una serie de salas de escala más pequeña para trabajos individuales.
La combinación de colores en los paramentos verticales y horizontales define los espacios convirtiéndose en un sistema de orientación. La sala principal del gimnasio recibe luz natural de fachada norte, garantizando un nivel de iluminación óptimo. El uso de ventanas entre los espacios permite la entrada de la luz natural en salas interiores. La luz que entra en los despachos mediante enlucernar garantiza un
ambiente interior de calidad para los trabajadores.

Criterios de Sostenibilidad// Se ha trabajado el proyecto para obtener beneficios de forma pasiva abriendo ventanas y lucernarios para aprovechar la luz natural. Por otro lado, se ha aislado la fachada existente para conseguir mejor eficiencia de los equipos de climatización, para los usuarios.

 

Uno de los puntos clave del plan es la incorporación del Jardín Terapéutico Bernat Jaume// Ante el reto de la cronicidad y el envejecimiento, este proyecto aplica la evidencia científica de los jardines terapéuticos para humanizar la arquitectura sanitaria, beneficiando a más de 1.000 usuarios al año. Se diseña un oasis mediterráneo con acceso autónomo, concebido como un balcón conector con la naturaleza. El espacio se estructura mediante recorridos de formas orgánicas adaptados a sillas de ruedas, combinando pérgolas y porches que garantizan su uso durante todo el año y una transición suave interior-exterior. La integración de plantas aromáticas, estímulos sensoriales y mobiliario flexible fomenta la rehabilitación, la socialización o el recogimiento, mientras que unas jardineres elevadas protegen la privacidad de las habitaciones. El resultado optimiza el entorno del centro y genera beneficios directos: mejora la calidad de vida, reduce la medicación y rebaja el estrés de pacientes, familiares y profesionales.

La arquitectura en el jardín terapéutico tiene una importancia fundamental, gracias a la creación de diferentes espacios donde los usuarios pueden llevar a cabo actividades muy diversas. Estos ambientes de calidad se consiguen en el momento en que el jardín se introduce de forma sutil en el interior del edificio mediante la colocación de jardineras con vegetación y bancos de madera. La construcción de un espacio porchado a la salida del jardín permite una transición suave entre el interior y el exterior, evitando una salida directa que resulte brusca y ofreciendo un umbral previo con sombra y cubierto de la lluvia.

El jardín incorpora recorridos de trazado curvo donde los pacientes, a medida que avanzan, pueden observar y tocar la naturaleza, como flores coloridas y aromáticas, fuentes de agua y el canto de los pájaros. Alrededor de estos caminos se disponen mantos de césped sobre los que se puede caminar y zonas de grava que proporcionan diferentes sensaciones al ser pisadas. Las jardineras se incorporan a lo largo de todo el recorrido con formas orgánicas pensadas para su integración con el entorno y adaptadas para personas en silla de ruedas.

Para convertir el recorrido en un paseo agradable, se crean distintas atmósferas con mobiliario como bancos, sillas o tumbonas, clave para ofrecer a los pacientes lugares donde socializar con familiares o simplemente sentarse y restaurar su propio equilibrio. En todo el ámbito del jardín también aparece mobiliario móvil, como iluminación solar portátil, cajas nido o campanas eólicas, lo que propicia que los usuarios puedan mover los objetos a su gusto y configurar sus propios ambientes. Las formas orgánicas del camino favorecen, además, la aparición de espacios abiertos idóneos para realizar actividades más dinámicas.

Por otro lado, las zonas porchadas forman espacios que pueden ser cubiertos o no. Con esta diferenciación de ambientes, los pacientes pueden disfrutar del jardín en cualquier época del año, ya que disponen de pérgolas estancas para los días de lluvia o descubiertas, permitiendo a los usuarios conectar con los ciclos de la vida, las estaciones o el curso del agua.

La privacidad es fundamental; gracias a las formas curvas de los caminos se logra la creación de espacios diferenciados donde las personas pueden disfrutar del jardín a solas o acompañadas. El crecimiento vertical de las plantas es otro factor que ayuda a los usuarios a encontrar refugio. Estos espacios de porches disponen de jardineras con vegetación donde las plantas trepadoras crean ambientes de transición entre la naturaleza y la arquitectura, sumando los estímulos positivos que transmite la combinación de fragancias de las plantas aromáticas.