El nuevo Hospital de Atención Intermedia de Mataró (HAI) responde a la transformación de los modelos asistenciales derivada del envejecimiento de la población, el aumento de la cronicidad y la creciente necesidad de dispositivos especializados en recuperación funcional y cuidados de larga duración. Promovido por el Consorcio Sanitario del Maresme, el proyecto contempla la construcción de un nuevo equipamiento de más de 21.000 m² situado frente al actual Hospital de Mataró, con el cual quedará conectado mediante un túnel soterrado de más de 900 m² que garantizará la integración funcional, asistencial y logística entre ambos centros. El programa incorpora más de 240 camas de hospitalización destinadas a recuperación funcional, pacientes subagudos y cuidados paliativos, complementadas con un área ambulatoria formada por consultas externas interdisciplinares y hospitales de día especializados. El centro también integrará dispositivos comunitarios como el PADES, la Hospitalización a Domicilio, el SEVAD y el CAD, reforzando la continuidad asistencial entre el entorno hospitalario y el domiciliario. Más allá de su dimensión asistencial, el proyecto representa una infraestructura estratégica para el sistema de salud del Maresme, concebida para dar respuesta a los nuevos perfiles epidemiológicos y consolidar un modelo de atención intermedia más integrado, eficiente y centrado en las personas.
Un puente entre la ciudad y la naturaleza// El edificio se emplaza estratégicamente en la Carretera de la Cirera, en un terreno con una topografía compleja que asciende de sur a norte, actuando como rótula de transición entre el tejido urbano consolidado de Mataró y los espacios naturales del parque del área de los Turons. El diseño se adapta de forma respetuosa a este desnivel integrando los volúmenes en el terreno a través de una estrategia de «urbanización blanda». Esto se traduce en la creación de taludes vegetales y plazas de acceso que facilitan la transición con el paisaje junto con pavimentos drenantes que permiten la infiltración natural del agua y reducen el efecto isla de calor, generando un entorno amable que promueve la vida activa y la interacción social. Además, el nuevo centro se enlaza con el hospital existente mediante un túnel subterráneo, evitando impactos constantes en la superficie y mejorando la conectividad del conjunto.
El boulevard como eje vertebrador// El esquema funcional del edificio se ha estructurado para garantizar la máxima eficiencia y claridad, dividiéndose en tres grandes áreas estratégicas distribuidas en sus diferentes niveles:
-
Planta Baja: Funciona como una verdadera extensión de la ciudad. Concentra las áreas de acceso principal, las consultas externas, los equipos de valoración y los hospitales de día (Psicogeriatría, Rehabilitador y Evaluador).
-
Plantas de Internamiento (+1, +2, +3): Las tres plantas superiores se destinan exclusivamente a las unidades de hospitalización, como cuidados paliativos, subagudos y recuperación funcional.
-
Planta Semisótano: Agrupa el área de soporte asistencial, logística, servicios generales y la administración.
El elemento que vertebra todo el esquema es el gran bulevar interior situado en la planta calle. Este espacio articula las circulaciones de manera inteligente: crea un paseo central para pacientes y público general, mientras que establece una circulación perimetral e independiente que permite a los profesionales moverse por el edificio sin interferir en el área pública.
El espacio puede ayudar activamente a la recuperación de los pacientes// La identidad del proyecto nace de una idea fundamental: situar el cuidado en el centro de la arquitectura. Frente a la lógica de los hospitales concebidos exclusivamente para la eficiencia clínica, la propuesta reivindica la dimensión humana de los espacios asistenciales y la necesidad de construir entornos que favorezcan el bienestar, la autonomía y las relaciones sociales. Los espacios de hospitalización se alejan del modelo tradicional de habitaciones alineadas en corredores institucionales para organizarse en unidades de convivencia de menor escala, concebidas como entornos domésticos y reconocibles. La materialidad cálida, la luz natural, las vistas sobre el paisaje y la presencia constante de vegetación contribuyen a generar una experiencia asistencial más cercana y menos medicalizada. El Bulevar se convierte en el elemento central de esta estrategia. Más que un espacio de circulación, se plantea como un lugar de encuentro y relación que incorpora jardines terapéuticos, espacios de estancia y recorridos accesibles, reforzando la conexión entre arquitectura, naturaleza y salud. La singularidad del proyecto también radica en su concepción constructiva. El edificio se desarrolla a partir de una estructura metálica de grandes luces que garantiza plantas libres, flexibilidad funcional y capacidad de adaptación a los futuros cambios de los modelos asistenciales. Esta estrategia se complementa con una envolvente modular prefabricada de altas prestaciones, sistemas de construcción en seco y baños industrializados, que permiten incrementar la calidad de ejecución, reducir plazos de obra y minimizar el impacto ambiental. La arquitectura y la tecnología trabajan así de manera complementaria: la primera pone a las personas en el centro; la segunda garantiza que el edificio pueda evolucionar y continuar dando respuesta a las necesidades asistenciales del futuro.
Sostenibilidad: Resiliencia y descarbonización// El comportamiento ambiental del Hospital es un referente de ecoeficiencia. El edificio ha sido diseñado bajo los exigentes criterios nZEB (Edificios de Consumo de Energía Casi Nulo) y es certificable LEED Platinum.
-
Estrategias Pasivas: Los tres grandes atrios interiores (dos de ellos de cuatro plantas de altura) actúan como pulmones del edificio, facilitando la ventilación cruzada y aprovechando la iluminación natural para actuar como reguladores térmicos pasivos. La fachada industrializada alcanza una transmitancia térmica extraordinariamente baja (U=0,22 W/m²K) y cuenta con sistemas de control solar activo.
-
Estrategias Activas: Para descarbonizar el equipamiento, la producción de calor se hibrida conectando el edificio a la red urbana limpia «Tub Verd» de Mataró, aprovechando también la energía residual de la recuperación de calor de las plantas enfriadoras. La cubierta incorpora un extenso campo de paneles fotovoltaicos de alto rendimiento para potenciar el autoconsumo eléctrico.
-
Ciclo del Agua: Se ha concebido un sistema centralizado de recuperación de aguas pluviales que se convertirá en la fuente principal para el riego eficiente gota a gota de los extensos jardines terapéuticos, reduciendo el consumo de agua potable en episodios de sequía.




